6 elementos que debes de tener en cuenta para un buen titulo para los copis.

Muchos de nosotros nos volvemos locos buscando y rebuscando ese impactante título, imagen o similar que haga de palanca, o señal para que nuestros clientes hagan clic en esos anuncios de adwords, en nuestro blog, o en esa pieza creativa del banner que tanto nos hemos currado.

¿Pero cómo podemos llamar la atención en nuestros mensajes?

Lo primero y lo más importante antes de nada es saber que estamos persiguiendo, que objetivo buscamos. Pero más importante de cual es el objetivo buscamos, es a quien quiero llegar.

A quien le estoy hablando, porque si no tengo en mente a quién estoy hablando mi mensaje se perderá en el océano de información que recibimos día a día.

Por eso es importante no dejarnos llevar por las presunciones, “yo creo, yo pienso que…”. Todos opinamos sobre una pieza creativa, sobre cual es el mejor título, cual es el mejor copy, guiados por nuestros gustos y preferencias. Todos llevamos el gen de la creatividad publicitaria dentro de nosotros, somos unos creativos publicitarios en potencia.

Quién de vosotros no ha escuchado de un cliente/jefe; “Eso no me gusta, yo lo pondría en rojo”, [no para dar su opinión, sino para que lo pongas SI o SI en ROJO CHILLÓN].

Se presupone que si me gusta a mi, le va a gustar a todo mi cliente objetivo, porque todo mi target al que va dirigido el mensaje piensa como yo.

Debo decir que ese pensamiento unidireccional es totalmente erroneo, las presunciones matan. No podemos presuponer que un mensaje será leído por el mero hecho de ser potencialmente interesante para su destinatario, o en el peor de los casos que el mensaje sea echo sólo y exclusivamente para MI. No, las cosas no son así de fáciles.

Si un mensaje es interesante es posible que sea leido. Pero para despertar el gusanillo del interés por algo que me va a costar horrores, que es leer, antes debe de ser advertido. Por eso todo mensaje publicitario debe de llamar la atención a su publico objetivo. Es la SEÑAL que despertará el interes, el sentirse aludido instantaneamente.

Poniendonos un poco teóricos; “La señal actúa en el plano subliminal. El inconsciente es el encargado de hallar estímulos relevantes porque puede hacerlo mucho más rápido que la mente reflexiva.”

Piensa como actúas cuando lees una página, por ejemplo cuando recorres las páginas de un sitio web de noticias. Echas un muy rápido vistazo a las noticias y contenidos que aparecen y la decisión de detenerte en leer algo o hacer clic para ampliar la noticia sólo te ha llevado unos segundos. Es por lo tanto una decisión totalmente inconsciente. Es la parte inconsciente la parte más rápida de encontrar esa SEÑAL que realmente nos interesa.

¿QUE ELEMENTOS DEBEN DE SER LOS QUE NOS DEN LA SEÑAL?

Evidentemente serán 2, el titular y la imagen. Ellos tienen el poder de atracción, ellos solos son capaces de transmitir un mensaje completo, ellos solos son capaces de hacernos una idea de que me voy a encontrar si sigo leyendo. Y si no fuera así, me sentiría frustrado y dejaría de leer.

Pero para sentir que ese mensaje es para mi debo de tener unos detonantes que me digan “eso es para TI”.

  1. PERSONALIZAR
  2. PERTENENCIA
  3. NOMBRAR AL TARGET
  4. EXPRESAR INTERES
  5. EXPRESAR EL PROBLEMA
  6. LENGUAJE DEL TARGET
  7. PERSONALIZAR

Si nos llaman por nuestro nombre cuando hablamos con alguien sabemos que nos conoce, que le importamos porque nos recuerda. Es la llamada más relevante y potente que se puede hacer. Cuando oímos nuestro nombre, prestamos atención. Así de sencillo.

PERTENENCIA

Si nos gusta el futbol y somos seguidores de un equipo de futbol, por ejemplo el Sevilla, y vemos en nuestro buzón un mensaje del Sevilla. Seguramente lo tiraremos a la papelera. Pues casi seguro que lo abrimos y leeremos atentamente todo su contenido, pues reconocemos al emisor y además tenemos un nexo social con él.

NOMBRAR AL TARGET

Tan sencillo y tan difícil como si estamos vendiendo escobas para brujas en Hallowen decir claramente en el titular. Escobas para BRUJAS. Siempre no es tan fácil nombrar a nuestro objetivo, pero esa dificultad puede revelar un planteamiento erróneo de fondo (una oferta tan genérica que por intentar valer para todos no conseguirá atraer a nadie, una táctica comercial centrada en el producto/servicio y no en el consumidor/usuario).

EXPRESAR INTERES

El interés como cualquier palanca motivadora viene dado por algún tipo de motivación, por lo tanto si a nuestro objetivo tienen una intención abierta de comprar escobas para Hallowen prestará atención a ese tipo de mensajes, es más verá anuncios, escobas y brujas volando por todas partes.

No os ha pasado que cuando queremos comprar un coche, nos hacemos expertos en coches y el que nos gusta se lo vemos a muchos amigos, conocidos..etc. Antes para nuestra mente no era necesaria esa información, pero ahora que nuestra mente tiene interés por ese coche pasa de un segundo lugar a tener toda la importancia del mundo. Por eso las campañas de búsqueda en google y remerketing funcionan tan bien. Son los propios usuarios los que muestran interés y por lo tanto son proactivos a ver la publicidad e interactuar con ella.

EXPRESAR EL PROBLEMA

El problema como cualquier palanca motivadora viene dado por algún tipo de necesidad, por lo tanto si a nuestro objetivo no le expresamos claramente en la SEÑAL la solución a su necesidad nuestro mensaje pasará al olvido.

Tomando el ejemplo de las escobas para brujas. Si le decimos que son escobas voladoras y nuestro Target necesita de esas escobas voladoras le llamará la atención.

LENGUAJE DEL TARGET

Si nuestro cliente son Brujas, sabiendo ellas tienen un código de lenguaje particular y conociendo ese lenguaje. Si le hablamos con su lenguaje ellas prestarán mucha más atención. Pero este tipo de SEÑALES debe de tomarse con mucho cuidado y saber que hay que ser realistas a la hora de juzgar cuán homogéneo es el grupo y cuán definido es el código. Pues podemos llegar a errores.

“Los valores que tienen más probabilidades de producir eco son los de las subculturas relevantes a las que pertenece el público objetivo (tendemos a pertenecer a más de una subcultura). Tienen más probabilidades de ser galvanizadores e influyentes que los propios de la cultura como un todo”. John y Nicholas O’Shaughnessy, en Persuasion in advertising (2004)

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